Escatología

Escatología es la rama de la teología que se ocupa de las verdades últimas. En griego: escaton = último, logos = tratado.

La Teología es la disciplina que se ocupa de Dios y de la relación entre Él y el hombre: es ciencia pues expresa los contenidos de la fe de FORMA SISTEMÁTICA y aplica PROCEDIMIENTOS METODOLÓGICOS.   Es distinto de las ciencias humanas o naturales, pues su objeto final, que es Dios, no es demostrable empíricamente.

Pero es claro que la teología debe ocuparse del hombre y de su capacidad de Dios, no de un Dios aislado.

También la filosofía trata de demostrar la existencia de Dios, pero su base es diferente: en la FILOSOFÍA ES LA RAZÓN, mientras que en la Teología las fuentes son LAS ESCRITURAS, el Magisterio y la Tradición, además de la labor de los teólogos

Dice Urs Von Balthasar, “La Escatología es el signo de los tiempos de la teología contemporánea”.

La Escatología se divide en dos: Escatología individual (posmortuoria), que trata del destino que me espera a mí, como ser humano en particular, y la Escatología general (anteposhistórica), que trata del destino que le espera a la humanidad en su conjunto.

La Escatología presupone una cosmovisión del tiempo lineal, no como el existencialismo o la filosofía griega antigua ó la hindú, en que el tiempo es cíclico, concebido como “eterno retorno”, de allí que crean en la reencarnación.

En la concepción cristiana hay un ALFA y un OMEGA.

La muerte del hombre no es un “peras” sino un “teleos”, una meta, ya que tendemos a una plenitud.

Y un Dios amoroso que guía, una HISTORIA DE LA SALVACION.

Hay un tiempo kronos, es decir de fechas y horas, y un tiempo kairós, de la gracia, de la actuación divina.


Escatología particular

MUERTE Y RESURRECCION


La historia se encamina a la restauración de todas las cosas, del cosmos, y de nuestro cuerpo. Será una compenetración perfecta de las cosas divinas con las materiales, no habrá el divorcio actual.

Temporalidad: espíritu encarnado que se realiza en actos temporales, los espíritus tienen decisión eterna.

En qué momento se está muerto? Eutanasia. Detención de fluidos (sabia, sangre…) detención de actividad cardíaca. Hoy: la cesación de actividad neurológica. Problema: es cercano al suicidio, 2) quién decide?

El cerebro es la posibilidad de actividad intelectual, como la luz que pasa la ventana.

Se van perdiendo vista, gusto, olfato, tacto. El espíritu tarda un tiempo en dejar de informar el cuerpo. Depende del tipo de muerte. Puede quedarse por algún apego.

Gracias al espíritu el hombre posee la resurrección.

Resurrección: Catecismo de la Iglesia Católica No. 1016. En la resurrección, Dios devolverá la vida incorruptible a nuestro cuerpo transformado, reuniéndolo con nuestra alma.

La buena nueva enseña que hemos de esperar la resurrección no solo como mera glorificación de nuestro cuerpo, sino como forma plena de comunión e identificación con el Xto. de la pascua.

En el AT la retribución estaba restringida al ámbito temporal. El justo vive muchos años, mientras que la muerte prematura es tomada como señal de maldición: Dt 30, 15.

Eclasiastés 1, 2 “vanidad de vanidades” es todo esfuerzo en esta vida porque la muerte acaba con todos, necios y sabios.

Las almas de los justos están en manos de Dios: Sab 3, 1

Con la persecución de Antíoco Epifanes madura la fe en la resurrección de los muertos.

El libro de Daniel invita a los judíos a mantenerse fieles a su religión, confiando en que el Juez justo dará a cada uno su merecido: “Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán” (Dn 12, 2).

Libro segundo de los Macabeos, historia de la persecución de Antíoco. Él quería helenizar a los judíos, violando la ley mosaica y comiendo carne de cerdo. Una madre y sus hijos se mantienen firmes en su fe. La esperanza de recuperar sus miembros aparece claro en cap. 7.

Cristo es primicia de la resurrección. NT.
Disputa con los saduceos que negaban la R.  Desconocen las Escrituras: “Yo soy el Dios de Abraham, Isaac y Jacob: Ex 3, 6. Los patriarcas no desaparecen, están en la presencia de Dios.

Mc 15 da testimonio de muerte – resurrección: sepultura, el centurión certifica su muerte, es enterrado en un sepulcro y los apóstoles lo encuentran vivo.

Emaús: “fue necesario” no es simple recuperación de vida, sino un nuevo modo de existir.

Hechos: los apóstoles son testigos del resucitado.

Romanos establece relación entre Adan y Xto: por uno entra el pecado, por otro la vida.

“En Adán todos mueren, en Cristo todos recibirán la vida”. El es PRIMICIA.

En el 4º evangelio Xto aparece como protagonista del día de la R: llega la hora en que todos los que estén en el sepulcro oirán su vo, y saldrán los que han hecho bien para una R de vida, y los que hayan cometido pecado para el oprobio: Jn 5, 28.

“Yo soy la R y la vida”: Jn 11, 25.  

Atenágoras “De resurrecctione” primer defensa apologética: es necesario que no solo el alma reciba el premio de las cosas que realizó, sino también su cuerpo”.

Características del cuerpo resucitado:
Es sutil (penetrar), puro (íntegro), ágil (bilocación o traslación rápida), luminoso, reflejo de la R de Xto.

S Agustín: “las almas tienen un natural apetito por administrar su cuerpo”.

Es conveniente vivir de cara a nuestra muerte, participar en ritos, pensar continuamente en la caducidad de la vida, para no tener miedo y para estar siempre preparados.

Es participación en la Pascua.

El Anticristo “será herido de muerte y se levantará a los tres días” pero es diverso a la resurrección.

La muerte no es el fin de la vida, sino el comienzo de la Verdadera Vida. Para los que mueren en Dios, la muerte es un paso a un sitio/estado mejor... mucho mejor que aquí. No hay que pensar en la muerte con temor, es el paso a través de esa pared para ver y vivir algo inimaginable.

Santa Teresa de Jesús: “la vida terrena es como pasar una mala noche en una mala posada”

San Juan Crisóstomo, "la muerte es el viaje a la eternidad". En resumen, es el encuentro definitivo con Dios.
 
RETRIBUCIÓN:

¿El alma inmortal que parte del cuerpo en la muerte y que se dirige al cielo directamente? ¿o duerme en el sepulcro hasta la resurrección, sin recibir nada de premio o castigo? ¿O se va al “Hades” mientras espera su juicio?

Juicio Particular: consiste en una especie de radiografía o "scaneo" espiritual instantáneo que recibe el alma por iluminación divina, mediante la cual ésta sabe exactamente el sitio/estado en que le corresponde ubicarse para la eternidad, según sus buenas y malas obras.

Dice el Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica: "Cada hombre después de morir recibe en su alma inmortal su retribución eterna en un juicio particular, bien a través de una purificación, bien para entrar inmediatamente en la bienaventuranza del Cielo, bien para condenarse inmediatamente para siempre" (#1022).

Ya pero todavía no: conoce el veredicto de ese juicio, pero queda en espera, hasta la Parusía.

Retribución en el AT: Es colectiva: Dios premia o castiga a la nación con relación a  la fidelidad a la elección. También es individual. Pero ambas más bien en esta vida: riqueza, larga vida, hijos, son signo de premio por cumplir los mandamientos.

En Daniel y 2 Macabeos la R empieza a ser ultraterrena.

Es el libro de Daniel el documento inspirado del A. T. que habla más explícitamente de la suerte diferente que aguarda a los buenos y a los impíos después de la muerte (Dan 12, 1-3). En el último día del mundo, muchos de entre los muertos resucitarán: unos, es decir, los israelitas fieles a la Ley, resucitarán para la vida eterna; otros, para la vergüenza eterna.

También el segundo libro de los Macabeos afirma claramente la resurrección de los muertos (2 Mac 7). Admite, además, la posibilidad de una satisfacción después de la muerte por las faltas cometidas y no expiadas aún (12, 43-46). La resurrección de los justos, según 2 Mac, tendrá lugar al fin de los tiempos; mientras tanto, los justos viven en un estado transitorio, esperando la resurrección general.

NT
No fue la resurrección de Lázaro la que dio confianza a la iglesia sobre su propia futura glorificación, sino la resurrección de Cristo mismo en INMORTALIDAD (Jesús dijo a Marta simplemente: “Tu hermano resucitará” (Jn 11,23). Así fue como se expresó Pablo en cuanto a la resurrección de Cristo: “Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe, aún estamos en pecado” (1 Cor. 15:17).

“Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es” (1 Jn 3:2). Aquí Juan está prácticamente descartando la posibilidad de ver al Señor Jesús tal como él es en el momento de nuestra muerte. Juan dice enfáticamente, y sin rodeos, que veremos al Señor tal como él es cuando SE MANIFIESTE en persona, es decir, en su segunda venida.

“He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra” (Ap 22:12).

Pablo fue claro cuando dijo: “Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, EN AQUEL DÍA (es decir, en la manifestación de Jesús, según el verso 1); y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2 Tim. 4:8).

El fiel Job creía en la resurrección del cuerpo, y estaba consciente de que sería resucitado para poder ver a su Redentor y Dios. En ningún momento él creyó que después de morir partiría velozmente al cielo a través de su alma o su espíritu para ver a Dios. Estas son sus declaraciones: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después de desecha esta mi piel, en mi CARNE he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo, y mis OJOS lo verán, y no otro…” (Job. 19:25-27).

Al profeta Daniel se le dijo: “Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te LEVANTARÁS para recibir tu heredad al fin de los días” (Daniel 12:13). Es claro entonces que el mismo fiel profeta Daniel reposaría en su sepulcro para esperar su resurrección corporal para recibir su heredad o recompensa. Dice claramente “al fin de los días” de este mundo, no “en el fin de sus días”.

El espíritu regresa a Dios—¡no el alma! (elemento energético que anima el cuerpo). En Eclesiastés leemos que el hombre muere (pío e impío) y que su espíritu  regresa a Dios quien lo dio. Dice así el texto: “¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba, y que el espíritu del animal desciende abajo a la tierra?… “y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio (Eclesiastés 3:21; 12:7). De modo que la Biblia enseña que son los espíritus de todos los hombres — y no sus almas— los que suben a Dios, que es el que los dio.
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NT en comparación al AT.   Nuestro Señor une frecuentemente la idea de la Retribución en este mundo con la del fin de los tiempos. Así sucede, p. ej., en las bienaventuranzas y en las imprecaciones, tal como se nos ofrecen en Lc 6, 20-26. Lo mismo acaece cuando Jesús promete la recompensa a los discípulos que lo han seguido y han renunciado a todo por amor a Él: «recibirán el céntuplo ahora en este tiempo..., y la vida eterna en el siglo venidero» (Mc 10,29). También cuando asegura a sus seguidores que hallarán el descanso para sus almas, y promete aliviar a los que estén fatigados (Mt 11,28 ss.); y cuando habla del castigo de Jerusalén (Mt 23,37 ss.; cfr. Lc 19,41-44).

Pero también Cristo habla de la vida y del castigo eternos que serán dados a los buenos y a los malos en el último juicio (Mt 25,46; cfr. Me 8,35; 9,43 ss.), y del tesoro que irán amontonando en el cielo los buenos con su desprendimiento de las riquezas de este mundo y con sus obras buenas (Mc 10,21; Mt 6,19). Tienen igualmente sentido escatológico las imágenes de «sentarse a la mesa en el Reino de Dios» (Lc 13,29), y las de «más vale entrar manco en la vida, que con ambas manos ir a la gehenna, al fuego inextinguible» (Mc 9,43.47), que está «preparado para el diablo y para sus ángeles» (Mt 25,41).

Cada uno recibirá la retribución en conformidad con sus obras (Rom 2,6; 1 Cor 5,10; 2 Tim 2,12; Ap 20,12). Además, si exceptuamos el texto de 1 Cor 11,30 en que S. Pablo parece aludir a una R de Dios en este mundo, la R se pone siempre en el día de la Parusía, en el juicio final (2 Cor 5,10; lac 5,9; 1 Pet 1,4 s.; 4,13; 5,14; Ap 22,12). Y se basa sobre las obras de cada uno (lo 5,29) y sobre la fe en Cristo (lo 12,47-50; 2 Thes 1,7). El premio se describe bajo las imágenes de ingreso en el Reino eterno del Señor (2 Pet 1,11), de gloria, honor, paz, inmortalidad y gozo (Rm 2,6 s. 10; 1 Pet 4,13). El castigo, en cambio, es como una muerte que dura eternamente (lo 5,24; 8,51; Rom 1,32; 6,21 ss.; lac 1,15; Apc 2,11), como la perdición y la ruina del hombre (Fil 1,28; 1 Tes 5,3; 1 Tim 6,9)

El misterio de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo nos recuerda el sentido de nuestra vida en la tierra y lo que nos espera después de la muerte. El hecho de que la Santísima Virgen fuera llevada en cuerpo y alma al Cielo, cuestión que es dogma de fe para el católico, es un verdadero signo de esperanza.

María, que indudablemente fue adornada de gracias excepcionales por Dios Padre para servir de Madre natural a Su Hijo Jesús, es -a pesar de estos dones especiales- plena y totalmente humana como somos todos los hombres y mujeres de este mundo.

El que María sea una mujer plena y totalmente humana, unido al hecho de que Ella está en el Cielo en cuerpo y alma en forma gloriosa, nos lleva a reflexionar sobre el destino que Dios tiene preparado a todo aquél que viva de acuerdo a esta verdad que aprendimos desde el Catecismo de Primera Comunión: hemos sido creados para conocer, amar y servir a Dios en esta vida y luego gozar plenamente de Su Presencia en la eternidad.

JP II: Catequesis sobre escatología (11-8-99): "La vida cristiana ... exige tener la mirada fija en la meta, en las realidades últimas y, al mismo tiempo, comprometerse en las realidades 'penúltimas' ... para que la vida cristiana sea como una gran peregrinación hacia la casa del Padre".

Gobierno Mundial (Ex cursus)

Varios hombres han tenido el sueño de dominar el mundo entero:
Alejandro Magno, el Rey Arturo, Napoleón, Hitler y otros

Por la Biblia sabemos que un hombre lo logrará, el Anticristo, el último “rey” antes de Jesucristo, quien será verdadero Rey de la humanidad.

En el mundo moderno son grupos. El más conocido, la masonería, antigua “Hermandad” del Rey Herodes y algunos líderes judíos.

Masonería iluminista: 1776 Adam Waishaupt.

Comité de los 300. Inicios siglo XX. Pertenece la reina de Inglaterra, la de los Países Bajos, la de Dinamarca y las diversas familias reales europeas.

Council on Foreign Relations (CFR fundado en 1919), la Trilateral Commission (fundada en 1973), la Conferencia Bilderberg (formada en 1954), El Club de Roma (1968, )y otros como el Cato Institute, American Enterprise Institute (AEI) y el Proyect for a New American Century (PNAC).

El Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) es una institución de incalculable y extraordinaria influencia pública, que se considera como el foco y núcleo fundamental y de mayor poder del imperio mundialista.

Ha sido promotor indudable de otras importantes instituciones de carácter mundialista como lo son el Club Bilderberg, la Comisión Trilateral y el Club de Roma. Son parte de una élite de poder que controla, entre bastidores, al gobierno de los Estados Unidos.  Sus miembros son políticos, financieros, catedráticos universitarios, dueños de los medios de comunicación más influyentes de América, y presidentes de grandes compañías que usan su influencia para infiltrar el Nuevo Orden Mundial en la vida americana.

Hay un testimonio del Almirante Chester Ward, miembro del CFR por más de 10 años que después denunció los auténticos fines de la institución: "Dentro del CFR existe un grupo mucho menor, pero mucho más poderoso, compuesto por banqueros internacionales del Wall Street y sus principales agentes. Primariamente desean que el monopolio mundial de la banca se hurte a cualquier poder para que caiga bajo el control del gobierno global. Este núcleo del CFR está dirigido por los hermanos Rockefeller".  En otra ocasión, acusó al CFR de ser una "banda cuyo principal objetivo es terminar con la soberanía y la independencia nacional de los Estados Unidos".

El Grupo Bilderberg
Necesitaban de otras instituciones subordinadas al CFR de donde pudieran integrarse personalidades de otros países, vinculados al proyecto mundialista. Este proyecto se ha ido concretando a través de la creación de otros grupos internacionales de mira globalista, como son el Grupo Bilderberg fundado en 1954.

El propósito principal de los Bilderbergs, así como el del CFR, es el establecimiento de un Gobierno Mundial. Se estima que existen cerca de 200 hombres influyentes de las naciones miembros de la OTAN que pertenecen al Grupo Bilderberg.

El objetivo final del Club Bilderberg es el control de todo el mundo. Entre sus planes figura establecer:
•    Un gobierno mundial
•    Una iglesia universal
•    La despoblación mundial
•    Socialismo ateo

La Comisión Trilateral

Organización triangular: Norteamérica – Europa – Japón. Fue creada en 1973. Y una vez más el gran impulsor de la Comisión Trilateral es David Rockefeller. Su figura más representativa es Henry Kissinger.

La integración de la Comisión Trilateral es mucho más amplia, ya que a diferencia del Bilderberg, se admiten

Un sistema mundial, en la que la URSS debiera estar integrada en el Nuevo Orden Mundial. La supresión de las soberanías nacionales, que en aras de un nuevo orden de paz y progreso deberán ser transferidas a instituciones supranacionales dirigidas por una elite científica y financiera mundial. Brzezinski, el ideólogo, preconiza el ocaso de las ideologías y de las creencias religiosas tradicionales, pues sólo los elementos suministrados por la tecnología y la electrónica podrán permitir a las sociedades humanas avanzar hacia el bienestar y progreso, los dos grandes pilares de la Era Tecnotrónica.

El Club de Roma
El Club de Roma (CDR) nació en abril de 1968 a instancias de Aurelio Peccei, miembro destacado del Grupo Bilderberg, del Comité Directivo de la empresa Fiat y del Consejo de Administración del Chase Manhattan Bank.

Aurelio Peccei: que “uno de los mayores obstáculos para el progreso de la humanidad es el concepto de la soberanía de cada nación” y así lo ha confirmado uno de los jefes del Club de Roma, Alexander King, al decir que “la sociedad mundial requiere una única dirección, un gran capitán que guíe la tierra hacia un destino común.”  

El actual “sistema” financiero internacional se basa en dos grandes fraudes: cuando un grupo de banqueros quitaron al Congreso de EEUU la facultad de emitir los dólares y se la dieron a la Reserva Federal, grupo privado de banqueros (todos judíos) y, en agosto de 1971, la decisión unilateral de dejar de respaldar los dólares con oro, a razón de $35 dls. la onza (Acuerdo de Bretton Woods).

Ver libro “The secrets of the Federal Reserve”, de Eustace Mullins.

Escatología general

Rapto pretribulacional: Manuel Lacunza, sacerdote jesuita chileno. Libro: “La Venida del Mesías en Gloria y Majestad”, escrito en 1791 publicado con el pseudónimo Ben Ezra, en 1812.

En el protestantismo, siglo XIX,  John Darby, se le llama dispensacionalismo.

En EUA William Miller, fundador del milenarismo contemporáneo.

San Agustín, contra el hereje Cerinto, desacreditó el milenarismo, espiritualizando tánto el Reino de Cristo que lo confundió con el Cielo.

Después, hacia los siglos XIII y XIV se elaboró una doctrina sosteniendo que la Iglesia jerárquica y sacramental es ya el Reino, simbólica y jurídicamente, y su perfección real se daría para cada hombre en el Más Allá, en la Iglesia Triunfante; el Juicio Final no era sino la sanción solemne del encuentro ya consumado para cada alma.

Doctrina de Lacunza:
Dos eones, el actual, y el futuro, después de la Parusía, en este mundo, divididos por el “Día del Señor”. Señala el cambio de los tiempos, en el que Dios, por su poder y misericordia cambiará los tiempos actuales de pecado y desgracia, por tiempos de justicia y felicidad.

Las promesas de Isaías Cap. 65 hablan no solo de una bondad moral, sino también de una física y material.

Hoy día, la escatología tradicional niega la concretización de la Parusía, una especie de gnosticismo moderno.

En resumen: Aunque definitivamente ha llegado ya, Cristo sigue siendo siempre el que debe venir, puesto que el 'último día' del tiempo presente es el 'día del Señor', que llevará un juicio sobre aiôn outos (siglo actual) para abrir definitivamente el camino a la plenitud del aiôn mellón (siglo futuro).

Reino de Cristo

A lo largo del Antiguo Testamento, el pueblo elegido vivió en la expectativa del Mesías, el cual habría de venir para restablecer a Israel y fundar su reinado universal en esta tierra.

No entendieron, a pesar de que los profetas lo repitieron una y otra vez, que antes de esa venida gloriosa y reinante habría una venida previa, no en su índole de realeza, sino en su condición humilde y sufriente, y de aparente derrota final en la cruz.

Hoy día, a los cristianos nos pasa exactamente al revés. Aceptamos que Jesús de Nazaret fue el Mesías esperado, pero se nos ha olvidado la promesa de que tiene que volver para regir el orbe con justicia y los pueblos con rectitud, desde una Jerusalén de dominio espiritual universal aceptado por todos los pueblos.

Es cierto que Él reina ya, desde la Eucaristía, en los corazones de los fieles viadores y en los salvos del Cielo, pero se tiene que cumplir la promisión esencial de su reinado sobre las naciones, desde un Israel restaurado convertido a Él hacia el final de la Gran Tribulación, reinado en el que se llevarán a cumplimiento todas las bienaventuranzas.

Ese es el centro de todo el mensaje de la Redención, y es la primera promesa que Dios le hace a María al momento de la Anunciación: “He aquí que darás a luz un Hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande, y será llamado Hijo del Altísimo, Dios le dará el trono de David su padre, y reinará sobre la casa de Jacob y su reino no tendrá fin (Lc 1, 27).

Para una joven judía de esa época la promesa era perfectamente entendible, no necesitaba interpretación alguna, y sabía exactamente a qué se referían las palabras del ángel.

Es lamentable la falta de conocimiento de estos temas. La teología y la filosofía deberían en este momento estar disertando sobre qué cambios sufrirá la naturaleza humana con la llegada del Milenio, pues es un hecho que no solo Jerusalén y la Iglesia serán restauradas, sino también la persona humana misma, cuasi recobrando así el estado primigenio: “Todos seremos transformados” (I Cor 15, 51).

Esta es la esperanza que nos debe animar continuamente, estamos asistiendo no al fin del mundo, sino a la más grandiosa renovación de la humanidad, estamos en un nuevo adviento esperando el triunfo del bien y el Retorno del Señor de la historia, la gloriosa Parusía de Jesús.

Gobierno Mundial

La usurpación global se ha dado no sólo en la economía. Política internacional y guerras mundiales se han orientado también a alcanzar el propósito de la Gran Logia de los Iluminati, un gobierno mundial centralizado, socialista y ateo. “La meta específica de la orden de los Iluminati es la de abolir el cristianismo y derrocar los gobiernos civiles”, escribe John Robinson citando al propio fundador, Adam Weishaupt.

Esa fraternidad secreta, financiada inicialmente por la poderosa familia Rothschild, se creó con el propósito de llevar a cabo los planes trans-generacionales de la masonería iluminista-satánica, introduciéndose en los círculos de poder de los gobiernos y de las finanzas.

La logia lleva ese nombre porque sus miembros son iniciados en las enseñanzas de Lucifer, supremo dador de luz según la doctrina de la francmasonería iluminada. El Gran Consejo lo forman trece castas que se perpetúan en la secta mediante iniciación satánica generacional.

Los pasos de la ocupación global fueron claramente definidos por Albert Pike, Gran Soberano del Antiguo y Aceptado Rito de la Francmasonería, en una carta que dirigió, el 15 de agosto de 1871, a Giuseppe Mazzini, Gran Soberano de los Iluminados después de Weishaupt. En ese documento establecía las tres guerras mundiales que habrían de provocar para poder implantar el Nuevo Orden Mundial:

La Primera Guerra Mundial la emprenderían para destituir a los zares católicos, sometiendo el vasto territorio ruso bajo el control de los Iluminati y poder usarlo como plataforma desde la cual difundir sus objetivos.

La Segunda Guerra Mundial la realizarían exacerbando las diferencias entre el sionismo político y el nacionalismo germano, con el fin de consolidar y extender la influencia rusa y establecer en Palestina el Estado de Israel.

La Tercera Guerra Mundial la suscitarían, dice textualmente, “exasperando las diferencias entre judíos y árabes para provocar un formidable cataclismo social que en todo su terror demuestre a las naciones el efecto del ateismo absoluto, origen de la barbarie y de la más violenta confusión. Entonces, las muchedumbres, desilusionadas con el cristianismo y no sabiendo a quién adorar, recibirán la verdadera luz de Lucifer, en una manifestación que será resultado del movimiento general reaccionario, siguiendo la destrucción del cristianismo y del ateismo, ambos conquistados y exterminados al mismo tiempo”.

Tanto en las tres guerras mundiales como en los conflictos revolucionarios locales, los Iluminati han aplicado la dialéctica hegeliana de favorecer a los contrarios para retener el control global de la situación. Al mismo tiempo que el judío Kissel Mordekay (alias “Marx”) escribía su Manifiesto comunista, bajo la dirección de filósofos iluministas, Karl Ritter escribía la antítesis (que llevaría al nazismo y al racismo) bajo la dirección de otro grupo de iluministas, con la idea de que los dirigentes pudieran usar las diferencias de ambas ideologías para lograr un dominio mundial que pasara por el quebranto de las naciones y de las instituciones políticas y religiosas.

Ahora, la misma anarquía que deriva de la revolución iluminista está siendo utilizada por banqueros sionistas, mediante un hostigamiento metamorfoseado dirigido a enfrentar las civilizaciones, para el asalto final del acariciado sueño de control global desde Jerusalén.

En su obra En Route to Global Occupation, el ex diplomático norteamericano Gary Kah documentó los planes operativos concretos por los que cada problema, real o fabricado, se convertirá en una razón para llevarnos a aceptar ese gobierno mundial. La mayoría pensará que se trata de una conveniencia del momento, sin imaginar que la red se organizó muchos años antes con ese propósito de dominio.

Tres acontecimientos recientes denotan cómo se ha ido imponiendo el Gobierno Mundial por la fuerza:

1- La Guerra del Golfo (1991), en la que George Bush padre anunció abiertamente la instauración del Nuevo Orden Mundial y condujo a Iraq a una provocación que justificara la acción militar de los Estados Unidos para garantizar su dominación militar en el Golfo. Bush, Powell, Schwarzkopf, Cheney, Quayle y Baker fueron acusados, por el ex fiscal estadounidense Ramsey Clark y otros, de crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra, violación a la Carta de las Naciones Unidas, convenciones internacionales y la misma Constitución de los Estados Unidos, por haber masacrado a la población civil con 88,000 toneladas de bombas y ametrallamientos indiscriminados.

Saddam Hussein y el vicepresidente de los Estados Unidos, Richard Cheney, fueron socios de 1995 a 2000. A través de las filiales europeas de la compañía Halliburton, de la que Cheney era presidente, le vendían a Irak las piezas de refinería que Bush padre y el mismo Cheney, siendo secretario de Estado, destruyeron durante la guerra del Golfo.

2- Con la guerra de Kosovo (1999), el derecho internacional terminó por perder todo significado y el Pentágono pudo hacerse de un instrumento de intervención capaz de irrumpir en cualquier país del mundo sin el consenso de la ONU. Muy hábilmente lograron que la OTAN dejara de ser un organismo de “defensa” y se convirtiera en uno de “ataque”, cambiando el alegato del “anticomunismo” por el de “custodia de los derechos humanos”. Nuevamente, los Estados Unidos exterminaron a miles de civiles y arrojaron bombas prohibidas, incluso de uranio empobrecido.

3- Finalmente, vinieron los atentados “terroristas” del 11 de septiembre (2001), y los injustificados bombardeos sobre Afganistán (2002) e Irak (2003). En cuanto a los ataques a las Torres Gemelas, se sabe que los atentados fueron sufragados por una estructura paralela a la CIA, el MOSSAD y el ISI paquistaní, que los Bin Laden y los Bush son socios desde los años setenta (actualmente tienen inversiones conjuntas en el Carlyle Partners II Fund de Londres).

En este sentido, los “atentados” contra las Torres Gemelas y el Pentágono vinieron a ser el tercer gran crimen del gobierno estadounidense contra el pueblo norteamericano, después del auto-hundimiento del Maine y del provocado bombardeo en Pearl Harbor, repitiendo la vieja estrategia de crear un enemigo o provocar que el adversario golpee para justificar la agresión militar.

Según Terry Meyssan, el gobierno norteamericano alegó un “atentado terrorista árabe” para poder 1) terminar de situarse en el Caspio y en el Pérsico, 2) redimensionar la hegemonía israelí, 3) beneficiarse con dos de las más grandes reservas mundiales de petróleo y, 4) suprimir las garantías individuales en los Estados Unidos para prevenir la protesta.

Desde 1999 se empezaron a preparar las medidas de represión civil para los disidentes estadounidenses que se opondrían a estas guerras. Desde entonces se contemplaron medidas coordinadas por el Federal Emergency Management Agency (FEMA) para reprimir movilizaciones internas. Posteriormente, Halliburton ganó una licitación pública de 385 millones de dólares para construir campos de concentración “Detention Camps” para estadounidenses disidentes, si bien la excusa es que son para “inmigrantes”, y durante años han estado vacíos.

Hay varias pruebas de que los atentados fueron auspiciados desde los Estados Unidos, como el hecho de que 10 de los 19 “secuestradores” están vivos aún. Pero la prueba más contundente es que varios de los organizadores de cuello blanco, sabiendo que vendrían los ataques a las Torres, retiraron sus acciones de la bolsa durante los siete días anteriores al ataque. Las de United Airlines se desplomaron 42%, y las de American Airlines sufrieron una caída del 39%.

Operaciones semejantes se registraron con las opciones de venta de Morgan Stanley Dean Wítter & Co., que se multiplicaron por doce durante la semana previa a los atentados. Igualmente sucedió con las opciones de venta de las acciones de Merrill Lynch & Co., que se multiplicaron por 25, y con las acciones de las compañías de seguros Munich Re, Swiss Re y Axa.

Quienes realizaron estos movimientos lograron tales ganancias que la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO) informó, el 15 de octubre del 2001, que esos rendimientos representan “el más importante delito por aprovechamiento ilícito de información privilegiada jamás cometido”.

La IOSCO determinó que la mayor parte de esas transacciones fueron a dar al Deutsche Bank y a su sucursal estadounidense de inversiones Alex Brown, mediante el procedimiento de portage, el cual asegura el anonimato de quienes realizan las transacciones. Ambas invocaron ese derecho y la Casa Blanca ordenó concluir las investigaciones.

Cabe señalar que varios intentos de autogolpear nuevamente a los Estados Unidos, desde los aparatos internos de inteligencia, pero esta vez con armas de destrucción masiva desde agosto de 2005 -para justificar ataques con armas de destrucción masiva en Irán, Siria y Norcorea- han sido abortados porque personas de adentro han roto las cadenas de mando, salvando a millones de estadounidenses y evitando que tales ataques se llevan a cabo.

Armagedón

La batalla de Armagedón es un conflicto mundial, posterior a la Tercera Guerra Mundial conocida como Guerra de Ezequiel o “Guerra de Gog y Magog”, que se llevará a cabo hacia el final de la Gran Tribulación, una vez que el Anticristo haya roto el acuerdo de paz que firmó al inicio de la Gran Tribulación y se vuelva contra los mismos judíos, para destruir Israel. La campaña de Aramagedón es descrita por el apóstol San Juan en el libro del Apocalipsis (Ap 16, 12-16), y es la que propiciará la Parusía, pues Jesús en persona volverá para salvar a Israel de la destrucción que le pretenderá infligir el Anticristo.

Paradójicamente, Jesucristo volverá por segunda vez no invocado por los cristianos, sino por los judíos, quienes viéndose acorralados por el Anticristo pensarán: si este, que nosotros pensábamos era el Mesías, ahora nos traiciona y se vuelve contra nosotros para destruirnos, a ver si el Mesías no es el que murió crucificado hace dos mil años. Entonces, los propios judíos clamarán a Cristo para que los libre de la destrucción, llevándose a cumplimiento la profecía de la conversión en masa de los judíos al cristianismo.

El Valle de Armagedón, llanura de Meguido, al norte de Israel, será el lugar físico donde tendrá lugar la Parusía o Retorno de Cristo. Allí volverá para derrotar al Anticristo “con el soplo de su aliento”.

Después de ese acontecimiento, Jesús subirá al Monte de los Olivos para llevar a cabo el Juicio a las Naciones y posteriormente dar inicio a su Reino en el mundo.

Microchip

La explicación más sencilla es que el 666 que atañe al Anticristo sea una gematría. Los hebreos, al igual que los griegos, asignaban un número a los nombres. Y es que Juan señala precisamente que es “el número de su nombre” (y en algunas traducciones “número de hombre”), socializando y controlando a la humanidad mediante un sistema económico biotecnológico implantado en la mano derecha y en la frente, hecho que implica una adhesión a él por lo cual, quien lo reciba, no entrará al Reino de Cristo.

Es como si Juan nos dijera: si todo lo que ya dije va a caracterizar a la persona del Anticristo no les convence, calculen el número de su nombre.

"Y la bestia hará que a todos, a pequeños y a grandes, a ricos y a pobres, a libres y a esclavos, se les ponga una marca en la mano derecha o en la frente, y que nadie pueda comprar ni vender, sino el que tenga la marca, es decir, el nombre de la bestia"
(Ap 13:16).

El señalamiento es interesante desde la perspectiva de que habrá un nuevo sistema, pues ello presupone que el anterior sistema se ha colapsado por completo y ya no existe, ha sido sustituido.

Pero esto no es sino uno de tantos engaños del “Impío”. Aquí, se trata de absorber la deuda de las personas, las familias, las empresas y los países, en un nuevo sistema centralizado, donde el impuesto sea global y ya no haya peligro de cargar con efectivo o plásticos –lo cual será bien tomado como forma de evitar robos y asaltos que por supuesto se habrán generalizado.

En varios países se usa ya el microchip implantado bajo la piel como técnica de pago escaneado que va directo a la cuenta bancaria. Pero, además, como técnica de localización satelital así como de identificación, estando conectada a computadoras centralizadas.

Es decir, ya no habrá necesidad de cárceles, el planeta entero será una cárcel (no por algo está siendo muy cuestionado por organismos de derechos humanos). Es decir, falta total de privacidad, de independencia y de propiedad privada.

Pudiera parecer algo conveniente, el problema es que San Juan nos dice que “a mitad de la semana” es decir, a los tres años y medio, el Anticristo reclamará para sí la adoración divina, como retribución por haber solucionado los problemas humanos. Por ello dice el Apóstol claramente que quienes estén marcados con este dispositivos no entraran al Reino y beberán el cáliz de la ira de Dios (Ap 14:10).

El microchip será, por así decirlo, la causa material de millones de martirios por amor a Cristo. Por eso, cuando San Juan contempla el cielo llenarse repentinamente de enorme cantidad de hombres y mujeres vestidos de blanco nos revela:

“Después de estas cosas miré, y he aquí una gran muchedumbre, la cual ninguno podía contar, de todas gentes y linajes y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y palmas en sus manos; y clamaban en alta voz, diciendo: Salvación a nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero” (Ap 7-9).

Una vez terminado el sellamiento, Juan contempla una incontable multitud que adora a Dios ante su trono, y uno de los ancianos le dice quiénes son:

“Y respondió uno de los ancianos, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas ¿quiénes son, y de dónde han venido? Y yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han venido de la Gran Tribulación, y han lavado sus ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero” (Ap 7:13).

Tratar de escapar del sistema de microchip implicará ser excluido del comercio, de los beneficios gubernamentales, de los sistemas de racionalización masiva de alimentos, del nuevo sistema financiero.

Es probable que en algún momento, gran número de personas querrán quitárselo, lo cual tendría consecuencias funestas, dado que al tratar de arrancarse se libera Litio, sustancia que es altamente tóxica e, incluso, mortal. Esta puede ser la causa de la primera de las siete plagas: “Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen”(Ap 16:2).

En una entrevista que realizó Aaron Russo a Nick Rockefeller, en Junio de 2007, éste último admitió, abierta y descaradamente, que la finalidad última de la elite banquera internacional es reducir numéricamente la población mundial y controlar a quienes sobrevivan mediante el microchip,